Ridículo espantoso de toda la cúpula de McLaren. Kimi Raikkonen (Ferrari), dos veces subcampeón mundial, se ha proclamado campeón del mundo, después de conseguir la victoria en el Gran Premio de Brasil, seguido de su compañero de equipo Felipe Massa y de Fernando Alonso.

El milagro de Alonso fue una realidad durante 53 vueltas del gran premio, en las que Alonso rodaba tercero y Hamilton undécimo, con Raikkonen en la segunda plaza, pero la gran estrategia en el repostaje de un equipo campeón como Ferrari puso a Kimi líder de la carrera y con medio mundial en su bolsillo.
Todo comenzó con una magistral salida de Alonso en la que adelantó tras la segunda curva a Lewis Hamilton, que se abrió demasiado y Alonso aprovechó para rebasarle por el lado bueno de la curva. En la décima vuelta, el británico sufrió dos apagones en el sistema eléctrico de su monoplaza que le obligaron a ir a boxes e intentar remontar posiciones desde las últimas posiciones.
Parece que Fernando no está triste del todo, pues el verdadero perdedor ha sido McLaren y principalmente Ron Denis.

¡Felicidades Kimi! y ¡Felicidades Ferrari!